Wednesday, April 13, 2011

III

          El recordarte se vio interrumpido por el final de esta terapia grupal y a medida que todos se retiraban a seguir con… …con lo que sea que ellos hagan, yo abandono mi cuerpo en esta silla metálica que parece tan cómoda como (en realidad no sé como terminar esta oración, porque no puedo aclarar en mi mente el significado de comodidad). De cualquier manera, es ahora cuando me siento más cómodo, más acompañado, más contigo que conmigo en soledad.
          Era tarde o temprano, todo dependía de que parte del mundo me estuvieras observando. La hora de volver a la cama se aproximaba, la hora de volver a mi celda, prisión o habitación se aproximaba; se podría decir que yo no estaba feliz. Como siempre, ellos se acercaron al lugar en donde yo me encontraba inerte, sonreían desde lejos pero esa amabilidad se desvanecía a medida que se acercaba y mostraban sus jeringas; yo sabía su objetivo, entonces no opuse resistencia.
          -Tengo dignidad ¿sabes?- Ellos solo se reían.
          Entre el sueño que te sorprende luego de las drogas que te inyectan logre distinguir más sarcasmo por parte de ese trío de imbéciles… -…quizá de eso hablaron hoy, de “dignidad”…- …sus risas eran como canción de cuna, una tan efectiva que me arrullo por el resto de la noche.

1 comment: