Monday, September 6, 2010

Sus manos entre mis manos.

Estaba entre mis manos, con su respirar intermitente y me veía fijamente con expresión afligida. Era de comprender, sus minutos estaban contados, sus labios estaban fríos y sus últimas fuerzas las usaba para tomar mi rostro y pensar. Ella se tornaba helada, mientras mi vientre se calentaba con la sangre que salía de su ser, solo espero me perdone. Yo ahora ya la perdoné.

Él me tiene entre sus brazos, el casi no puede respirar y me ve con ojos angustiados; llenos de remordimiento. Yo ya lo perdoné. Espero que lo sepa. Solo me queda tomar su rostro, calentar su vientre con lo que queda vivo de mí y esperar que sepa que yo voy a una vida eterna. Lástima que él viva mientras muere en este purgatorio que llama vida.

Bésame

Bésame

Y ambos se besaron.

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