Es peligroso dejar poesía inconclusa por allí,
tanto como tener sexo sin condón;
alguien se puede aprovechar de esas letras
y quedar preñado con una idea sin fundamentación.
Es peligroso dejar poesía inconclusa por allí,
tanto como una corrida de toros por Madrid;
esas letras pueden perseguir tu conciencia,
alcanzar a tu orgullo y golpearte hasta morir.
Es peligroso dejar poesía inconclusa por allí,
pero es más peligroso y el triple de certero concluir;
pues con tu nombre y apellido en el encabezado
estas letras se convierten en balas de las que no puedes huir.