El reloj marca las nueve con veinticinco minutos, pero ¿cómo confiar en un reloj al que le falta el par de baterías? Es increíble pensar que paso en este lugar noche y día creyendo que siempre fue de noche y siempre fue de día, aunque me siento a gusto de verme exasperado por lograr algo de esta vida vulgar, de esta vida que te muestra sus interiores color rosa y luego te cierra las piernas justo cuando estas a punto de aventurarte en la excursión mas importante de… Pues, de tu vida.
Me muero por creer que algún día lograré tener la primera oportunidad para tener mi primera oportunidad, luego pienso que si muero nunca la tendré. Es imperante editar la forma en que pensamos, de esa manera nuestro pensar no nos matará. Veámoslo de esta manera, si la naranja se cuestionara de ser naranja ¿qué otra fruta podría ser? Porque ya hay pera para la fruta que es pera y mango para la fruta que es mango, entonces ¿qué otra fruta podría ser?
Es justo y necesario implicar a un segundo en esta filosofía de vida, si es que filosofía podemos llamarle, en especial cuando ese segundo es el latir de tu corazón. Sí, porque esa otra persona hace que pongamos a tostar nuestra tortilla pero solo de la orilla, que busquemos un camino poco transitado para sorprenderla cada día y aunque yo esté hablando específicamente de una relación de noviazgo, bien puedes buscar creatividad en nutrir una amistad.
Creo que mi punto inicial se perdió cuando intente ponerle punto final a la primera oración, de cualquier forma no intentaba venderles algo.